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BIENVENIDOS A VESPUCIO RUNNERS TEAM - SANTIAGO CHILE - "LA META ES LLEGAR A LA META"

martes, 7 de diciembre de 2010

Testimonio Gabriela Iturralde de sus 42K Maraton Costa del Pacifico 2010


Estimados amigos de VRT:

Muchas gracias por los saludos y muchas gracias por los que me apoyaron en los últimos kms!!! Se pasaron y me dieron mucho animo así que muchas muchas gracias!!

Realmente fue un desafío enorme y una gran experiencia!! Lo pasé bien y lo disfruté hasta el km 30, después mis rodillas me abandonaron (algo que nunca me había pasado) y en los últimos 10 km ya no aguantaba mas el dolor de rodilla. Mis piernas estaban bien pero fue el dolor de rodilla que me mató al final. Quería llegar en 4 horas y lo hice en 4H 20 (con rodilla mala) así que igual quedé muy contenta!!

Ahora a descansar!

Saludos a todos

Gabriela

jueves, 18 de noviembre de 2010

Testimonio de Claudio Lopez de su Maraton en Nueva York 2010


No tan bien como esperaba...hice 3;55. Corrí con mucha fuerza mientras pude, No me faltó energía ni velocidad en toda la carrera, pero las zapatilla me rompieron el talón como en el km 15, intenté vendarme pero nada funcionó y aperré asi no ... más. Después me atacaron varios de los siniestros calambres....Pero quedé muy contento. Es una carrera delirante!La gente en las calles es increíble! Es una fiesta! No tengo noticias de los demás todavía, excepto del tiempazo de Rodrigo. Felicitaciones!
Agregando a mi testimonio:
La carrera es delirante, como corresponde a una ciudad como Nueva York. Una maratón de 43.000 personas no puede no ser delirante, y si se le suma las miles y miles de personas avivando en las veredas, bandas de rock amenizando cada ciertas cuadras, niños que estiran la mano para que los corredores les den un ‘toquecito’, la gente ofreciendo fruta, isotónicos, chocolates, masajes y gritando todo el tiempo. Es una explosión masiva de alegría colectiva que no había visto nunca. No importa cómo te vaya en la carrera nunca va a ser una mala experiencia. Me sentí muy fuerte y prendido toda la carrera. Al principio íbamos junto a Francisco y Jean corriendo a 4:20 en el km 5. No podía ser. Bajé la velocidad y me mantuve a 4:50 parejo hasta el km 15. Me sentía increiblemente bien.
Una mala elección de calcetas me causó un pelón importante en el talón.
Intenté corregirlo pero nada funcionó y decidí aperrar no más. Después tuve unos cuantos calambres en esa misma pierna posiblemente por el desbalance que inconscientemente le di esa pierna por el pelón, o quizás porque la maratón es para mí un esfuerzo titánico y no importa cuánto corazón y garra le ponga hay un punto en que el cuerpo me empieza a reclamar por el esfuerzo…. Aún así llegué a la meta en 3 horas y 55 minuto con el último calambre a sólo 100 metros de la meta y sin poder correr! Mirando la meta! Me sentía viviendo un absurdo! Pero nunca me sentí vencido. El resultado al final fue bueno (Llegué 328 entre los 1641 corredores de mi rango de edad) y el tiempo es similar al de mis maratones anteriores. Tengo una sensación mezcla de logro y de desafío pendiente…pero siempre es así. Los éxitos nunca son definitivos y siempre hay otra meta que te desafía más adelante, y me gusta mucho que sea así…

Saludos

Claudio Lopez

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Testimonio de Luca Angemi de su Primer Maraton en Nueva York 2010

Mi Primer Maratón en Nueva York 2010

Realmente es muy difícil describir con palabras lo que he vivido.Domingo 7 de Noviembre de 2010, corrí mi primera maratón, la maratón de Nueva York, pasando por todos los cinco barrios de Nueva York: Staten Island, Brooklyn, Queens, Bronx y Manhattan.
El despertador aquel día tocó a las 4:30. Pero tenía una hora más de sueño - o más bien, una hora más de no dormir! - por el cambio de hora. A las 5 todos listos en el autobús que nos llevó desde el hotel, directamente al area del comienzo de la Maratón, cerca del puente Verrazano. A mi llegada, antes de las 6 de la mañana, la tensión era ya muy alta, voy a la carpa en busca de refugio, por el frío, pero estaba ya muy llena de gente.
Para pasar el tiempo, conversé con un oftalmólogo de Tennessee y un niño de mi ciudad en Italia, Piacenza. El mundo es muy pequeño! Después de la larga espera para ir al baño, ya llegaron las 9. Es la hora de hacer cola para llegar a los corrales, desde los corrales, nos trasladamos a la zona de salida, en la rampa del puente. Son las diez y unos minutos.
Todos nos miramos y la emoción es increible. Sabemos todos que en unos minutos tendrá inicio nuestra aventura.
El cañonazo toca. En frente de mi, veo a miles de personas que comienzan a correr, por ahora puedo sólo caminar, tomará aproximadamente 2 minutos antes de que yo tambien pueda empezar a correr. Aquí estamos, la maratón ya empezó! Tengo la suerte de llevar un cupo naranja, porque somos los que pasaremos por el nivel superior del puente. Un fuerte viento y un sol agradable, me empujan. Mirando hacia la izquierda veo los rascacielos de Manhattan, realmente pequeños! Me dije a mí mismo: "pero realmente tengo que llegar hasta alla?!"En pocos minutos ya estoy en Brooklyn, muy bonito.


Aqui me crucé con las primeras miles de personas que gritan. Sonrío y levanto mi dedo pulgar cuando pronuncian mi nombre. El público en realidad es de gran ayuda. No me doy cuenta que pasan casi dos horas y ya me encuentro frente al puente Pulaski que conecta Brooklyn con Queens, exactamente el punto medio de la maratón. Me siento bien y afronto el puente a mi ritmo habitual. Desde aqui veo a mi enemigo principal, el puente Queensboro, y en un par de millas estoy en su interior. No hay nadie alentándonos, sólo miles de corredores en el silencio más absurdo. La subida termina y comienza el descenso, como comienzan tambien los gritos de miles de personas, que nos dan la bienvenida a Manhattan. Dos curvas y ya estoy en la Primera Avenida, un espectáculo único, música, gritos y un ruido increíble que nos acompaña. Veo a mis padres, bajo la marcha, me acerco, les abrazo, lloro. Vuelvo en marcha de inmediato. Un momento de mi vida que nunca olvidaré.
Estoy de vuelta en la carrera, solo, aunque me encuentro entre los otros miles de corredores, con el apoyo de miles de personas a ambos lados de la carretera. Es alli, en la milla 17, a unos 15 km para llegar, que comienzan los calambres. Ahora las subidas y las bajadas de la Primera Avenida son mucho más marcadas que en la primera parte. Las piernas empiezan a doler. Es difícil, pero continuo. km 32, en Bronx, las piernas duelen mucho. Agua y Gatorade afortunadamente me ayudan por unos metros cada vez que los tomo y parece que el dolor disminuye ligeramente. Pero la mente esta siempre a la maxima altura de su fuerza. Pienso que no importa el costo, no debo detenerme y en el Central Park hay una medalla que me espera, QUIERO esa medalla! Vuelvo a Manhattan, a través del último odiado puente, y llego a otro momento difícil, quizás el más difícil junto con el puente de Queensboro, el km 37. Estudié bién el camino y la Quinta Avenida es recta, pero en este punto, hay más de un km de subida, cuando faltan unos 3 millas de la meta. La subida es pesada y mis piernas se ponen mas tensas. Tengo que seguir mas lento, a pesar de eso, esta vez tampoco me detengo! Cuento los minutos que me separan del final de esta maldita milla y poco a poco pasan.


Ahora estoy en Central Park en el km 40. Una vez más, gran multitud de gente. No sé como, pero encuentro la fuerza para acelerar en los últimos 2 km. Paso frente al Plaza Hotel y veo la señal que faltan 800 metros. Regresa la sonrisa en mi cara, a pesar del dolor extremo en las piernas. Siento que en pocos minutos mi sueño se realizará y podré mostrar con orgullo mi medalla. Paso Columbus Circle, doblo a la derecha y vuelvo al Central Park.




Veo la meta y la paso. Levanto los brazos en señal de victoria, pero tengo que llevarme las manos a la cara por la fuerte emoción, capturada en fotografías que permanecerán para siempre.


Tiempo de Luca Angemi en Nueva York is a marathoner. Finished in 4h 24m 47s.

Luca Angemi 27 años, Maratonista.

domingo, 17 de octubre de 2010

Testimonio de Alejandro Rifo en sus 80K en Ultra Maraton Los Andes 2010


Me pidieron que diera un testimonio, solo puedo decir que las emociones del correr solo se superan corriendo, lo que viví fue para mi muy apasionante. Todas las carreras tienen algo especial, para mi correr los 80 km fue lo mas impactante, lo mas sufrido, lo mas emocionante
Quisiera plasmarlo a través de unas frases que mellegan mucho:

Podría contarte que mis piernas con los años han acumulado muchos kilómetros, pero prefiero decirte que en este tiempo mi cabeza ha adquirido mucha mas sabiduría.
. Podría hablarte de mis marcas, pero prefiero referirte las vivencias que acompañan a las cifras.
Podría narrarte mis éxitos pero no busco los halagos;
podría describirte mis fracasos pero no quiero compasión.
Te acordaras de la tristeza que acompaño a mis derrotas, pero mayor fue la felicidad que acompaño a mis triunfos.
Me recordaras como lloré de impotencia cuando el cuerpo se reveló con mil lesiones, pero yo me acordaré con alegría de mi constancia al superarlas.
No entenderás el sentido de dar vueltas para volver al mismo lugar, pero el sentido no esta en el inicio, ni esta en el final, sino en las inquietudes sentidas a lo largo del camino.
Dirás que corro porque no sé lo que quiero y persigo algo que nunca encontraré, te diré que correr me ha hecho saber lo que no quiero.
Insinúas el sinsentido de correr para no ganar, pero nunca tuve la sensación de ganar, ni de perder, solamente de crecer.
Te preguntaras por qué continúo corriendo a sabiendas de que mis registros nunca mejoraran, pero sigo porque no encontré aún techo para mis emociones.
Me acusaras de correr despacio y me reiré, o de correr deprisa y me sonreiré.
Pensaras que estoy loca por seguir te diré que siempre tuve la cordura de no parar.
Al final me dirás que he vivido solo para correr, pero en mi fuero íntimo sé que he corrido para vivir.

* Aurora Perez, Atleta Veterana Española
con tu permiso AURORA

viernes, 16 de abril de 2010

Testimonio de Nestor Chacon de su Cuarta Maraton


Mi Cuarta Maratón

Aunque con Nelson nos retábamos quien llegaría primero, sabía que era un buen corredor y que si se esforzaba podía dejarme bién atrás, pero yo esta ves corría sin ninguna lesión (operación de una hernia inguinal) que con mucho disgusto de mi medico me dio permiso de correr mis segundos 42 kilómetros, o el lumbago que me agarré por tener una uña encarnada de un cross country que corrí, el medico me dijo estas de alta puedes caminar con hawaianas, pero jamás se imaginó que el primer día caminaría 7 k después 10 k y después 12 k y lumbago ya que las chalas no tienen amortiguación y jamás las ocupo, solo para la playa, bueno seguían los entrenamientos y lo que más me cuidaba era el tobillo corría entre 60 a 80 kilómetros a la semana subiendo el San Cristóbal con Fabián que me retaba cuando se me ocurría bajar corriendo con todo, me decía si quieres correr cuida tus rodillas, llegó el día de la Expo Maratón urgido por mi tobillo que es el que siempre se me dobla, caminaba mirando el suelo y jamás por la orilla para no lesionarlo, me encontré con Nelson bromeamos y como nadie en el punto me daba crédito que llegaría primero les pregunte a las 4 promotoras juntas ¿quien ganaba? ellas dijeron que yo ya que tenia mas pinta de maratonista y me dieron el crédito, y la única persona del punto que sabia que había entrenado bastante era Gladys, cuando llego el día a las 4:30 estaba tomando desayuno quaker a las 6:05 salía de mi casa como siempre corriendo, llegue a la moneda pero ya habían calentado solo algunas elongaciones y la foto fue lo que alcance. estábamos listo para partir tome aliento sabia que me falto un poco de entrenamiento pero no estaba lesionado y no estaba el polen del plátano oriental estaba echo un chiche todo bien me amarre 7 veces las zapatillas ya que no estaba contento como me apretaba, tome aliento y sonó el cañonazo, salimos como una avalancha y por primera ves no partí con máximo de velocidad (recordaba que Juan me había dicho que mantuviera el ritmo, para mi es muy difícil por los incentivos que aparecen ya en la carrera anterior después de que Juan me dijo que los 10 kilómetros debía hacerlo en 55:00 minutos Karen me pillo corriendo detrás de una amiga tuve que bajar la velocidad), en este mar de personas a los primeros 100 metros me encuentro con Nelson corrimos los dos primeros kilómetros junto me hablaba me decía que corriera por al asfalto no por los adoquines, que le caía bien a mi también siempre me a caído bien por lo revoltoso además recuerdo que me dijo que tenia que llegar, en una de esas lo perdí no se si me paso o lo deje atrás, en el kilómetro tres o cuatro apareció mi perdición una corredora con peto y biquini corrí detrás de ella y al lado de ella no se que velocidad llevaba pero demasiados quedaban atrás corrí a su ritmo hasta casi llegar al estadio y en eso apareció mi cordura y si ella solo iba por los 21 y por eso llevaba esa velocidad, con dolor en mi corazón baje el ritmo y escuche a unos ranner que me seguían “nos hizo perder el paso hay que bajar la velocidad” me dio risa ¡para que me siguen pensé ! jajajajjaja me tenían como liebre pero no se imaginaron que con un incentivo como ese aumentaría tanto la velocidad apretaría tanto en ese momento me acorde de Nelson que debió haber quedado atrás fue demasiado la tirada, pasaron barios incentivos pero esta vez ocupe la cordura y mantuve un ritmo bueno, llegando a la rotonda Grecia se me fue mi sueño, la bicicleta con el letrero 3:30 me pasaba y no era coneja para poder aplicar mas revoluciones creo que me dolió por tres kilómetros no poder pillar a ese letrero que se alejaba cada ves mas recordé que todavía quedaba la subida de Bilbao donde en varias ocasiones vi a barios abandonar y gritar por los calambres y agarrotados en ese momento me acorde de amigos que no habían podido correr unos por lesiones al entrenar demasiado por ejemplo la Lidia y otros amigos que se reventaron entrenando, también de mis tres amigas de Juan Fernández que Inscritas no pudieron correr por el Tsunami, estaba en eso cuando vi que llegaba a padre hurtado como chiche, esta es la mía pero antes dosificar calmarse y la bajada es mía y así fue cuando doble en manquehue donde se encontraban las hijas de Claudia y Ángel “animo tío vamos tío que mas animo podía esperar” baje el paso bajo nivel de Manquehue y subí sin problema hurra boy mas o menos bien pero me pasaba mí segunda chascada otra bicicleta pero esta vez con el titulo 3:45 ¡esta si que no! me dije, la mantuve por un kilómetro pero empezó alejarse, y no encontraba ninguna liebre que me tirara, es difícil explicar esto todo tu cuerpo esta bien tu mente mas lucida que en otras ocasiones testeando a cada cierto tiempo tu cuerpo por posibles averías que se susciten al correr pero lo que no puedes hacer es aplicar mas velocidad sabiendo que estas bien, cada vez que lo intentaba aplicar velocidad mis músculos se ponían duros, mantuve el ritmo y cuando podía engañaba al cuerpo cada vez que habían grupos grandes gritando la adrenalina subía y aumentaba la velocidad realmente es reconfortable que niños adultos y abuelos te griten y te den animo me salte un punto de hidratación ahí me di cuenta que pude haber saltado unos dos puntos mas, creo que la molestia y dolor mas fuerte fue de los gases al tomar hidratación ya que no se tirarme eruptos (chanchos) y se demoraban de un kilómetros a dos kilómetros en salir, no me di cuenta como fueron pasando los kilómetros, lo único que me decía es ya llegaste falta poco, en eso me pasa Claudia y con un gesto de animo levanta la mano, poco despues aparece Gladys que me regalo un dulce, dije esta es mía ya falta poco, pase por donde en la maratón 2008 un corredor que lo seguía se había desplomado, me recordé como iba yo en esa maratón y en esta estaba 100 veces mejor, de repente aparece Alejandro Rifo vamos pásame pero me dio miedo de gastar mis fuerzas antes de tiempo, y lo vi alejarse, pero enderezarse con mas animo en eso sale Alan un amigo y compañero que entra conmigo a las barreras que indican que la meta esta próxima ¡corre amigo! ¡Animo Néstor! ¡Corre saca la fuerza! saque velocidad pero también divise la falsa meta que muchos caen corrí como si no estuviera cansado además con el recibimiento de la canción nacional el espíritu se enciende y pique hasta la meta dejando a mi compañero algunos metros atrás cuando recibí mi medalla abrase a la niña y casi me pongo a llorar había bajado mi tiempo en media hora y alcance a no cumplir las 4 horas creo que si Alan no me apura hubiera echo las 4 horas,


Nestor Chacon

Testimonio de Miguel Araya en su Primer Maraton



Maratón del Bicentenario

Si lo hubiese pensado años atrás, no me lo creo, y menos en la forma que terminó esta historia….
Madrugada del domingo 11 de abril de 2010 son las 4:45 hrs., suena el despertador y mi primer pensamiento motivacional fue “vamos arriba que hoy será mi mejor carrera”. Desayunado y listo me fui rumbo a mi primera maratón…. En el trayecto era imposible no pensar en la carrera, mis expectativas iniciales para mi primer Maratón eran llegar a la meta, y luego, hacer un tiempo entre 3:50 y 4:00 horas.
Comenzada la carrera, parto junto a Rodrigo Barraza y Gloria Muñoz en un ambiente de risas y de chistes….aún en la Alameda me encuentro con Evelyn y Vilma deseándoles que les vaya bien y que se cuiden.
Los primeros 2 km era luchar con la ansiedad de apurar, sentía que a 5`30” el km era muy lento, ya en el km 5 mi ritmo era a 5`20” sin problemas subí Matta, luego Grecia. Ya en el km 9 al mirar mi reloj me di cuenta que estaba rodando a 5`15” y no me sentía cansado a ese ritmo. En el km 18, aproximadamente, me encuentro con Alejandro Riffo quién me alcanza corrimos juntos, nos motivamos mutuamente, me acuerdo que me dice que hay que mantener el ritmo para llegar fresco a Bilbao, al llegar al punto de hidratación de los 18k lo pierdo, pensé que se había adelantado, me bajoneé un poco ya que me había hecho la idea de correr con Alejandro juntos la subida de Bilbao y poder tener un apoyo. Subiendo ya Bilbao me encuentro con Nestor Chacón a quién saludo, sigo y en el km 21 alcanzo a quien sería “mi compañero de ruta” (hasta el km 36 1/2) Víctor Venegas, al vernos nos miramos y nos dimos un gran saludo y seguimos subiendo hasta Padre Hurtado….uuffff los últimos metros fueron muy fuertes, fue el primer momento de la carrera en que me sentí cansado km 22.
Con Víctor continuamos juntos, los kms siguientes hasta Manquehue con Apoquindo fueron de apurar un poco más creo que rodé a 5 minutos el km, el paso bajo nivel de Manquehue y Apoquindo fue matador, llegue arriba muerto a partir de ahí todos mis pensamientos que habían sido técnicos dejaron de serlos y empecé a notar cansancio, continué hasta el km 30, al pasar por el control me di cuenta que empezaba otra carrera…llegando a la rotonda y a pocos metros de empezar a bajar Escribá de Balaguer siento un ahogo no podía respirar por la boca, no pasaba aire por mi garganta…. Me asuste….intenté calmarme y respiré por la nariz haciendo un trabajo de inhalar y exhalar, luego de dos minutos de haber logrado controlar el ahogo me di cuenta “estoy en el Muro” “apareció el Viejo del Palo”…, a esas altura Víctor ya se había adelantado y era yo sólo contra los últimos 12 kms.
A la altura de Borde Río comienzo a retomar mi ritmo y empecé a pensar que esta zona era por donde yo entrené que me sabia metro a metro este tramo…. No podía dejar de hacer la buena carrera que a esa altura estaba haciendo… busque en mi mente todo los tips de entrenamiento que había hecho, que había leído, que había conversado, que había escuchado… y no podía bajar mis fuerzas, no ahora. Pensé que mi entrenamiento debía darme en estos últimos kilómetros las fuerzas que necesitaba… a esta altura… no sólo era el físico era todo motivacional…. Comencé a alargar mi zancada, me motivé pensando que cada puesto de hidratación que quedaba sería mi meta…. Al llegar al puesto de hidratación km 33, tomé dos vasos de agua, uno lo bebí y el otro me lo hecho en la cabeza para refrescarme, pero no era agua, era gatorade, y quedé todo pegajoso….plop… afortunadamente con las esponja pude sacarme lo pegajoso. Este simple chascarro me hizo reir y eso fue lo mas motivante en ese momento…. empecé a disfrutar nuevamente la carrera, a la altura de la Municipalidad de Vitacura aumenté mi ritmo… estaba corriendo a 5 minutos el kilómetro… en el 36 ½ alcancé a Víctor, cuando lo paso escucho palabras de él motivándome…. “Vamos Miguel que puedes más… sigue … sigue … dale… dale…”, luego veo subiendo por costanera a Nicolás al que saludos con un golpe de manos….metros más a bajo también veo subiendo por costanera a Andrés Marcuson y que saludo también con un golpe de manos y que me dice “Vas bien vas bien…dale”…. No saben lo motivante que es ver a conocidos en la ruta animándote.
Ya en avenida Providencia aún mantenía mi ritmo, empiezo a ver a muchos caminar, otros tirados en el pasto asistidos por Carabineros, otros trotando tan lento como si fuera un martirio, veo a Matías Norambuena muy adolorido, le pregunto si necesita algo, al parecer no me escucha….seguí. Llegando a la hidratación de Plaza Italia (la del 37 me la salte, no paré) sentí que ya lo había logrado… de ahí en adelante, por la Alameda baje el ritmo, no quería que me pasara algo que me impidiera cruzar la meta…. Por fin pude disfrutar la carrera, dos kilómetros sin dolores, sin sentir cansancio… sólo satisfacción…. endorfina al 1000%... 2 kms de acordarse de todo el entrenamiento y acordarse de todos aquellos que te apoyan y ayudan en la vida. No pude evitar en pensar en Ivonne mi esposa, que me apoya en todo, se alegra de todo lo bueno que me pasa... casi terminando pensé “desde mañana comienzo otro plan, el de estar con ella el devolverle todos los minutos y horas que el entrenamiento me quitó para estar con ella, desde mañana, comienzo un nuevo plan seguir enamorándola….
Sin darme cuenta ya estaba a metros de la meta veo el reloj de la competencia y no lo podía creer, el tiempo que marcaba nunca estuvo ni en mis mejores proyecciones… siempre pensé que una marca inolvidable seria 3 horas y cuarenta y tantos…..

Lo hice, llegué…. Crucé la meta…. Terminé…. Y mi tiempo fue 3 HORAS 37 MINUTOS …..
Sí, ahora lo sé, ahora lo viví…. A partir de hoy ya nadie me contará como es….
soy MIGUEL ARAYA... UN MARATONISTA.

Testimonio de Angel y Claudia en su Primer Maraton

Nuestro primer e inolvidable Maratón.
Cuando con Claudia, mi amada esposa, comenzamos a practicar este deporte, a fines del 2006, y luego de participar en nuestra primera carrera, que fue los 10K de Adidas en abril del 2007, nunca se nos pasó por la mente que llegaríamos a correr un Maratón, la madre de todas las carreras.
En mi caso, jamás fui deportista, ni en el colegio, ni el liceo ni mucho menos en la Universidad. Claudia, por el contrario, siempre le gustó el deporte y practicaba atletismo en la Universidad.
Después de esos primeros 10K, con el tiempo, el trotar se fue haciendo parte necesaria de nuestras vidas. Salíamos a correr, ni siquiera podríamos llamar entrenamiento, en el parque Americo Vespucio, y un sábado cualquiera de algún mes del 2008, mientras trotábamos de vuelta por el parque, vimos un gran grupo de personas que venía corriendo en sentido contrario. Eran parte de un grupo de running de Adidas, consultamos en la carpa que en esa época tenían en Vespucio con Vitacura, y así nos integramos a dicho grupo, del cual nació la gran familia de los Vespucio Runners Team.
Desde ese tiempo muchas carreras han pasado, y en algún momento decidimos que el 2010, el año del bicentenario, correríamos un maratón.
A mediados del 2009 nos pusimos las pilas y decidimos prepararnos seriamente. Nuestros amigos corredores nos habían contado lo duro de hacer un Maratón y los riesgos en salud y lesiones que uno se expone en una carrera de esta naturaleza si no está bien entrenado. Y pese a haber seguido al pie de la letra las recomendaciones del médico y nutricionista que consultamos cuando decidimos embarcarnos en esta prueba, y un plan de entrenamiento que el profe Matías nos adaptó de un plan de los Santiago Runners, los nervios empezaron a manifestarse 2 semanas antes del Maratón. Un fuerte resfrío nos atacó días antes de la carrera haciendo imposible terminar el plan de entrenamiento, aún así no queríamos echar pie atrás y fuese como fuese queríamos ser parte azul de la bandera. Confiábamos en que los 4 meses y medio previos de entrenamiento, dedicación, esfuerzo y cuidados rindieran frutos.
Y así llenos de dudas y motivación llegamos al día D. La semana previa consumimos verdura y proteínas el lunes, martes y miércoles para cumplir con la descarga de carbohidratos, y el jueves, viernes y sábado nos atiborramos de fideos, arroz, papas, frutas, para llegar al domingo con los depósitos de combustible al tope.
La noche del sábado dormimos poco y a saltos. A las 4:30 del domingo ya estábamos desayunando, luego una ducha y a vestirse, ya no quedaba nada. Nos fuimos en el bus con nuestros amigos de VRT. Llevabamos los powergel necesarios (sagradamente uno cada 10Km) y sobres de sal de mesa para el caso de que aparecieran los temidos calambres. Calentamos poco, se nos vino encima la hora de encajonar y por esas cosas de la vida quedamos a lado de la estrella que se ve en las fotos panorámicas.
Nuestro objetivo de carrera era simple. Teníamos dos planes: hacer menos de 4 horas y si no, llegar a como diera lugar sin importar el tiempo.
Pasada la 8:00 suena el cañonazo, y en medio del gentío y con la adrenalina a mil, partimos esta odisea. Para cumplir con nuestro primer objetivo debíamos mantener un promedio de 5:42 por km. Pasando por Beaucheff nos encontramos con un amigo de Villa Alemana, Cesar Vasquez, con quien nos fuimos conversando la mitad de la carrera.
Los primeros 5K los hicimos a 5:25, sin problemas, total estábamos recién empezando. A cada rato yo avisaba a Claudia y Cesar cuando nos entusiasmábamos y apurábamos el tranco, la recomendación era no agotarnos tempranamente. Sagradamente nos hidratábamos en cada puesto, al menos 2 vasos de Gatorade.
Casi sin darnos cuenta, llegamos al Km 10, en muy buenas condiciones, las pulsaciones estaban controladas y dentro de los esperado, no molestaba ningún músculo, ni espalda, nada, todo perfecto. Ni parecido al 2008 cuando corrí 21 Km y a esa altura ya iba muerto. Recuerden que el 2009 me lesioné de la espalda y me quedé con todas las ganas de participar en los 21K Adidas de ese año.
Al pasar por el punto donde se separan los corredores de 21Km y los de 42 Km, Claudia sintió como si pasara de curso, pues ahora seguía con los grandes. En mi caso, se me hizo un nudo en la garganta al pensar en lo que venía por delante.
Seguimos los tres, al ritmo deseado todo el trayecto por Grecia, luego Vespucio hasta llegar a Bilbao, en el Km 19. Emocionante sentir el apoyo de tantos desconocidos que nos animaban y motivaban a seguir corriendo.
Se nos vino Bilbao y acá tenemos que separar nuestro relato, pues empezaron mis problemas.

Relato de Claudia: Yo iba unos mts adelante y no noté que mi marido se quedaba atrás, al rato, casi al llegar a Padre Hurtado, Cesar me cuenta que Angel le indicó que prefirió bajar el ritmo y que yo siguiera no más. Muy a mi pesar y con sentimiento de culpa, pues nuestro deseo era llegar juntos, seguí adelante manteniendo el ritmo. Mi gran sorpresa fue encontrar en Manquehue con Colón a mis hijas con mi mamá y un gran cartel gritando para animarme, eso me dio más energías, por lo que los temidos pasos bajo nivel no me fueron difíciles. Pese a eso, en el Km 27 bajé mi ritmo y le dije a Cesar que siguiera adelante.
Pasado el km 27 comienzan a darme calambres en los dedos del pie derecho, que incluso pensé que se me había enrollado el calcetín, y al sacarme la zapatilla no tenía nada, así que seguí corriendo recordando que los sobres de sal se habían quedado con Angel.
Muy por el contrario de lo que yo pensaba, la bajada fue lo que me cansó más. Y ya en el Km 37 sentí el “muro” (agotamiento), y empecé a sentir que lo único que quería era llegar para poder dejar de correr. Afortunadamente Nicolás Muhlenbrock apareció de la nada y gentilmente se ofreció a acompañarme de ahí en adelante. Me fue animando y motivando al público a vitorearme por el esfuerzo.
Al acercarme a la meta con un intento de pique final, empiezo a escuchar el himno nacional, lo que hizo más emotiva mi llegada, pasadas 3 horas, 56 minutos y algunos segundos. Fue lindo ver a mis compañeros de VRT que esperaban a los que iban llegando, así que me sumé al grupo a la espera de mi marido.
Lo que más me quedó grabado de esta experiencia, fue el apoyo que sentí de mi familia, mi marido, mis amigos de VRT y tanta gente desconocida que apoyaba en el recorrido. Ya quiero correr otra vez estos 42K en el 2011.

Relato de Angel: En Bilbao, noté el “efecto de la subida” en mis piernas, se puso difícil la cosa. Pero estaba preparado para eso y más, así que sólo bajé un poco el ritmo pensando en aguantar la subida y recuperar en el resto del trayecto. Le dije a Cesar que siguiera y avisara a Claudia que se había alejado un poco. Gran amigo este Cesar, una excelente persona y un gran corredor.
Para lo que no estaba preparado fue para lo que vino después. A la altura del Country Club me empezaron a molestar mis caderas, en el lugar donde imagino se une la pierna con la cadera respectiva. Raro, no lo había sentido antes, pensé que se pasaría, pero en pocos momentos las molestias se transformaron en un fuerte dolor y me vi obligado a bajar más aúnel ritmo de carrera. Un compañero de trabajo (Luis Mellado) que ha corrido varias maratones, apareció a mi lado, andaba en bicicleta apoyando a los conocidos y llevaba agua, Gatorade, plátanos, en fin, sólo le faltaba el pisco sour heladito pa completar el menú. Me acompañó durante unos minutos animándome, hablándome, distrayéndome. La verdad a esa altura pensé muchas cosas, el dolor ya era insoportable a cada golpe de las zapatillas contra el suelo. Empecé a desesperarme, no sabía por qué me dolía tanto, en los entrenamientos de 30K y 32Km que hicimos nunca me pasó algo parecido, y recién iba en el Km 21, ¡faltaba la mitad de la carrera!
¡Los meses de entrenamiento, el esfuerzo, la dedicación puesta para mejorar, las ganas de llegar a la meta junto a Claudia por primera vez y cruzarla de la mano de mi esposa!, el apoyo de ella y mis hijas, todo se estaba yendo al tarro de la basura. Sentí rabia, angustia, pena y, no sé si producto del esfuerzo, el dolor o que se yo, me puse a llorar de impotencia, cual “niñita” como dirían mis colegas de oficina. Le indiqué a Luis que iba ir más despacio aún y que siguiera adelante a apoyar a otros amigos de la pega.
Como sea, entre muchas sensaciones difíciles de explicar, seguí trotando, ya no era correr. No podía aflojar, pese a todo ahora me doy cuenta que en ningún momento pensé en abandonar y retirarme, simplemente pasé al Plan B: Terminar el Maraton a como diera lugar y sin importar el tiempo. El insufrible y maldito dolor no lo podía bloquear, a duras penas estaba llegando a la altura del Jumbo cuando diviso adelante a Nelson Silva. Como pude lo alcancé y nos fuimos juntos unos buenos Km. ¡Grande Nelson, hermano! me daba ánimos aún cuando me tincaba que estaba igual o peor que yo.
Como imaginarán los siguientes 20Km fueron un suplicio, bajé el ritmo a 6:40, 6:50, incluso tengo registros de 7:20 por Km en algunos tramos.
Para peor, en Padre Hurtado mi vejiga reclamó y por primera vez en una carrera tuve que hacer un alto para una escala técnica. Nelson me esperó en P. Hurtado con Alonso de Camargo y continuamos la aventura. Llegamos a la Rotonda Atenas y sin saber cómo ya estábamos en Colón. A lo lejos diviso a mi Suegrita, y sé que mis niñas estarán con ella, le comento a Nelson y él se retrasa. Trato de enderezarme un poco y empiezo a apurar para que ellas se sientan orgullosas de su padre y no vean que voy apenas. Pasando el Colegio San Juan Evangelista veo a Silvana que con un cartel grita entusiasmada, la emoción me vence y se me nublan los ojos. Constanza me saca una foto y se pone a correr por la vereda unos mts por Manquehue. Después de esta inyección de ánimo sabía que tenía que lograrlo.
Nelson se queda atrás y de ahí en adelante sigo sólo, avanzando entre corredores que caminan, o paran acalambrados y otros que pasan veloces y enteros a mi lado. Yo ni calambres he sentido. Manquehue se hace eterno y pronto veo el arco que indica los 30K, pienso sólo quedan 12 Km. Ja! Craso error. La bajada por Escribá y Bicentenario fue penosa, lo único que evitaba que llorara era la vergüenza de que el público que vitoreaba a los corredores viera a un adulto en tal estado. En cada punto de hidratación ya no solo caminaba para tomar agua, gatorade, sino que agarraba las maravillosas esponjas con agua helada que inmediatamente me colocaba en las caderas de modo de disminuir los dolores.
En la rotonda Perez Zujovic veo al Oscar Chau y a Luis Riffo, qué alegría siento cuando me ofrecen una cantimplora de liquido, bebo un poco y sigo por Andrés Bello. A la altura de Santa Rosa de Las Condes, aparece detrás una ambulancia que pasa y se detiene un poco más allá. Alcanzo a ver como suben en una camilla a un corredor, tipo joven con pinta de atleta, me impresiona ver cómo, al igual que en las películas, uno de sus brazos cae y queda colgando al costado de la camilla. ¡puchas! Que queda para uno que es un principiante es esta prueba.
Las caderas continúan doliendo mucho, hace rato que ya pasó por mi lado la bicicleta que indica las 4 horas de llegada, pero no importa, a esa altura se que lo voy a lograr.
Los últimos Kms serán parte de los imborrables recuerdos de mi primer Maratón. Aprovecho los últimos puntos de hidratación. En Providencia veo a Gladys Adaros quien saluda a Margarita que va un poco más adelante, paso por su lado y la saludo pero no me escucha. A la altura de Portugal escucho que gritan mi nombre, un colega que corrió los 10Km me grita desde su auto animándome. De pronto veo a Claudia Moragrega y a Paulina con un cartel, les grito y sigo adelante. ¡¡¡ya de verdad no queda nada!!!! No puedo creerlo, paso por Santa Lucía y al fondo diviso el arco de entrada de los 42Km, como puedo me olvido de los dolores y apuro un poco. Entro al callejón final gritando como loco, escucho de lejos los gritos de la gente, no veo nada más que la meta y de pronto estoy ahí, y la cruzo, le quito una medalla a una dama que las estaba entregando y me la coloco al cuello. ¡Lo Logré, pude hacerlo!! Y en 4 horas 16 minutos, quien lo diría. Veo a Claudia junto a los amigos VRT y la abrazo y beso emocionado. Ella es mi idola, cumplió su objetivo de llegar en menos de 4 horas en su primer maratón.
¿Y los malditos dolores? A la media hora habían desaparecido totalmente, no tenía ninguna molestia, ni calambres, ni contracturas, nada. Muy raro, tendré que investigar que cresta me pasó para que no me vuelva a suceder el próximo año cuando vuelva a correr el Maraton de Santiago Adidas 2011.
Agradezco a todos los Vespucio Runners que esperaron a la llegada y que apoyaron en el recorrido, para mi es ellos son la extensión natural de la familia que te apoya y anima en momentos importantes como lo fue correr por primera vez un Maraton.


Un abrazo a todos.

Angel Escobar y Claudia Cordova

martes, 13 de abril de 2010

Testimonio Jonathan Lepe de su Primer Maraton


Jonathan junto a Nelson Silva
Testimonio de Mi Pimer Maraton:
Año 2009 y una idea loca, que era más bien un sueño andaba rondando
¡Correr La Maratón de Santiago 2010!, algo imposible, algo que sólo los profesionales del running y los amateur con dedicación podían cumplir.
Octubre 2009: A mediados de Octubre se abren las inscripciones para El Maratón de Santiago y ya había tomado una de las decisiones más importantes de mi vida, me pondría a entrenar con todo y con la única finalidad de terminar el maratón.
Finales de Noviembre: Comienzo con el entrenamiento y todo fenomenal, para finales de Enero del 2010 el entrenamiento daba resultados y las mejoras eran evidentes pero el 14 Febrero en un entrenamiento cotidiano y cuando había llegado al que nosotros denominamos “El Muro”, quedo totalmente tirado con un dolor de espalda que me impide trotar al punto y me veo obligado a volver caminando hasta nuestro lugar de partida.
De ahí en adelante todo cambio, a la semana siguiente (20 Febrero) intento volver a entrenar y el dolor persiste y no pude realizar un buen entrenamiento, la opción era un medico.
Pero, soy porfiado y no fui a ver al traumatólogo.
Sábado 27 03:34 am: La película de terror se hace realidad y un terremoto de 8,3 grados nos atrapa a Paulina y a mí en nuestro depto. ubicado en el décimo piso, el edificio se movía de lado a lado y nos impedía poder seguir avanzando, caían el estuco y el yeso de las paredes y del cielo. Además, un ruido que hacía suponer que el edificio se venía abajo. Luego de eso nos fuimos a la casa de mis suegritos, quienes nos recibieron con los brazos abiertos por 3 semanas, del running ni hablar, si de la pura tensión tuve 4 calambres en una semana y sin entrenar jejeje todo un record.
Los fines de semana que intentaba correr se veían interrumpidos por reuniones con el comité del edificio que estaba evaluando los diversos daños y cuando lograba tener un tiempo las molestias persistían.
Marzo: Durante la segunda semana de Marzo un grupo de rezagados se junta para hacer el entrenamiento largo (30K), Gloría Muñoz me llama y me invita a participar, me dice que junto a Miguel, Nico y Guillermo iban a entrenar el Miércoles a las 19:00 hrs.
Corriendo y apuradito llego del trabajo a la bomba Petrobras lugar de partida del entrenamiento, el cual consistía en partir desde Vespucio con Vitacura hasta Bilbao, luego de vuelta y bajábamos por bicentenario hasta Rotonda Perez Zucovich y de vuelta hasta el muro, luego volvíamos a Lo Curro hasta Agua del palo y de regreso a bomba Petrobras.
Hasta hidratación escondida teníamos. Comenzamos y antes de llegar a Bilbao ya tenía un calambre en el gemelo derecho el cual pude aguantar hasta la vuelta del muro y llegando a Lo Curro comencé a caminar, de Agua del palo ni hablar. En el camino me alcanza Guillermo que venía en las mismas condiciones, juntos llegamos a la Bomba y nos enteramos que Nico también había desertado, los únicos que cumplieron los 30K fueron Gloria y Miguel. Desde ahí que se planto la duda respecto de correr el maratón, no estaba preparado y el físico no estaba respondiendo. Además seguía con reuniones con el comité del edificio y reuniones de trabajo que me dificultaban mucho las posibilidades de entrenar.
Semana antes del maratón: Un entrenamiento suave de 10K era el que me esperaba, era la hora de probar que tal andaba, al comienzo todo bien en la mitad del entrenamiento intento apurar y todo mal de nuevo, calambre en el gemelo derecho y molestia en la espalda.
Al día siguiente entrené super suave y sólo 8 kilómetros, la decisión ya estaba tomada no podría correr el maratón.
Además me entero que Oscar Chau, Nicolas Muhlenbrock entre otros, también se habían bajado del maratón. Eso hacía que mi decisión fuera la correcta, si ellos que eran del grupo avanzado tomaron esa decisión por no poder entrenarse o por tener una lesión, entonces yo estaba en lo correcto también.
10 de Abril: Partimos el día junto a un entrenamiento recreativo para luego partir en busca de las camisetas, Mis amigas Vilma y Evelyn estaban ansiosas y con un brillo en los ojos que reflejaban todo el entusiasmo de la prueba que al día siguiente tendrían que enfrentar.
Por mi parte, ya había tomado una determinación, no correría el maratón sólo tenía que saber si correría los 10K o los 21K y luego partiría en bicicleta apoyar a mis compañeros.
Pero algo paso, en la entrega de las poleras, me encuentro junto a Mauricio Oñate, con quien partimos junto el entrenamiento y que lamentablemente sufrió una tendinitis y el médico le prohibió correr la maratón.
La cara de desazón era evidente y nos confesó que había llorado varias veces, no era para menos, tener una lesión al final manda al suelo a cualquiera.
Pero las palabras de Mauricio activaron la duda de si corría o no la maratón, por mi lado, ningún doctor me dijo que no podía correr la maratón (para que mencionar que no fui al doctor). Además siempre dicen que la maratón es corazón y mente, al menos yo, pensaba que tenía ambas. Así fue que me fui al depto. con la duda de si podía o no, si debería o no correr el maratón.
Día del Maratón: Eran las 4 am cuando suenan las alarmas de mi reloj, celular, celular Pauly y radio reloj (no queríamos quedarnos dormidos), un desayuno, una ducha y el bolso que ya estaba listo desde el día anterior. Ahora sólo teníamos que esperar a nuestra amiga Vilma quien muy amablemente nos pasó a buscar, junto a ella su hermana Virginia, otra damnificada del running, quien este Jueves 15 se opera de su rodilla (mucha suerte y todo saldrá bien).
También las acompañaba nuestra amiga Evelyn, otra futura maratonista, aunque a esa hora aún no lo sabían.
Llegamos al Bus y ahí estaban la mayoría de nuestros amigos(as) de VRT (Vespucio Runners Team), unos más nerviosos que otros, todos arriba y el bus con destino a Santiago Centro lugar de una nueva aventura.
Me recuesto en un asiento sólo y pienso sobre El Maratón, ¿qué hago? Corro 21 o los 42 ¿podre?, finalmente tomé una determinación, correría lento y tratando de no cansarme y al momento de enfrentar el kilometro 11, lugar dónde se separan los 21K de los 42K, tomaría la decisión final.
Llegamos a Santiago Centro, calentamos, elongamos y partimos al encajonamiento.
Mi idea era irme todo el camino junto a Mirta, así que, no la perdí de vista durante el calentamiento y nos fuimos juntos al punto de partida, en eso, parte de la hidratación quería salir de mi y no pude aguantar, deje a Mirta y me fui a las casitas que tienen rico aroma, esa fue la última vez que vi a Mirta.
Pero bueno, partí al lugar destinado para los 42K y me encuentro con mi amigo Nelson Nuñez , fotos del helicóptero, unos cuantos C - H – I, un cañonazo y partimos.
Todo marchaba sobre ruedas, bueno sólo iban unos cuantos metros, de todas formas era una buena señal, seguía avanzando, Alameda – AV. España y me pasa mi bombona (Paulina) y mi amiga Claudia Martínez, unas palabras de apoyo y ellas se adelantan, yo por mi parte tranquilo, mi misión era no cansarme.
Sigo avanzando (Blanco Encalada) me pasa Luis Riffo a quién le pregunto por Mirta, me responde que no la ha visto. Las opciones de tener a Mirta como referencia se desvanecían. Sigo avanzando (Matta) me encuentro con Claudia Moragrega y Felipe Rioseco, llevan un ritmo que me acomoda mucho y opto por quedarme atrás de ellos, serían sin saberlo parte de mi estrategia de no cansarme.
Paso Av. Matta y ya estoy de lleno por Grecia, paso por la hidratación del kilometro 10 y voy pensando en mi decisión y analizando posibilidades, ya sólo faltaba un kilometro.
En mi mente se escuchaban frases cómo, 21k has corrido varios ,42k ninguno, no estás preparado, dale tu puedes, es una locura, no estás bien físicamente y muchas más…
Finalmente tomé una determinación, lo iba intentar, había llegado al kilometro 11 sin problemas musculares, la espalda no molestaba, la rodilla tampoco, todas esas eran buenas señales. Llevaba en el bolsillo trasero de mi short 3 power gel, unos cuantos dulces y mi tarjeta BIP por si quedaba tirado a medio camino.
Siempre había escuchado de mis compañeros más experimentados que el maratón tiene una parte de físico el cual se logra con el entrenamiento.
Pero, había una gran parte del maratón que se corre con la mente y otra con el corazón; y son pocas las oportunidades en dónde uno puede colocar a prueba la mente y el corazón.
Así que me decidí, intentemos correr el maratón, si quedo tirado me devuelvo en micro.
Me despido de Claudia y de Felipe, me entregan unas palabras de apoyo y sigo adelante, no por mucho tiempo, al parecer había exagerado con el tema de la hidratación, así que, a las casitas nuevamente.
Luego de la parada, punto fijo eran los 15 KM, pase toda Av. Grecia sin problemas y comenzaba a enfrentarme a Vespucio y su maldita subida, el apoyo de la gente, de los niños, de los abuelitos, si hasta carabineros me apoyaba, cómo no iba a lograrlo.
Claro que llegar a Av. Bilbao fue duro y las piernas empezaron a sentir el esfuerzo.
Kilometro 20, gatorade y agua, un oasis en el desierto y pensaba que lo peor había pasado, que equivocado que estaba, las subidas de Av. Bilbao y luego la de Av. Manquehue fueron en pocas palabras asquerosas, en mi cabeza algunas frases que sonaban fuerte eran, que no me den calambres, que no me duela la espalda, si llego al kilometro 30 termino como sea.
Por Manquehue las piernas ya estaban agotadas y era sólo cosa de minutos para sentir un tirón, una contractura o un calambre.
Pero, al comenzar la bajada por Manquehue para cruzar Kennedy, otra vez una señal, un buen samaritano con 2 tubos con dolorub y haciendo masajes a quien lo necesitara. Sin dudarlo me coloque a la fila, era el tercero.
Al poco rato tenia piernas nuevas para seguir tratando de lograr la hazaña, mi mente se enfocaba en lograr el KM 30 y en absorber todas las buenas vibras de la gente que me apoyaba más el aliento de mis adversarios (jajaja que raro suena, pero es cierto).
Finalmente el tal anhelado número aparece ante mis ojos, era un simple y común tres acompañado de un maldito cero, que alegría más grande sentí en ese momento lo peor había pasado.
Rotonda Lo Curro, lugar por donde entrenamos habitualmente, me recibe con mucha gente dando apoyo y animo y señalando exactamente lo mismo que yo había pensado, lo peor ya pasó y sólo restan 12Km, deben ser maratonistas pensaba entre mi, para decirme que poco eran 12 Km luego que llevaba 30 Km en el cuerpo, en fin.
De ahí en adelante fui avanzando paso a paso, kilometro a kilometro y disfrutando todo a mi alrededor, la posibilidad de terminar mi primer maratón estaba cada vez más cerca.
Pero, no había que descuidar la mente, las piernas no eran las mismas y los dolores ya afectaban los muslos y los brazos, no sabía si la llamada muralla había pasado o aún estaba por venir sólo algo podía hacer, eso era concentrarme y colocar todo el corazón y los huevos que me quedaran.
Así fue como a lo lejos puedo observar un edificio que veo todos los días, cuando voy y regreso del trabajo, un edificio común en mi paisaje cotidiano pero, que en esta circunstancia era distinto, el Edificio de Telefónica aparecía frente a mí y señalaba que plaza Italia estaba cerca, con ello otra número que había perseguido por varias horas, uno que se arma con un cuatro y otro maldito cero.
Plaza Italia y pienso en mi señora y en mis compañeros que han tenido que esperarme por todo este rato y sin saber que el lokillo del grupo se había decidido a correr una maratón sin avisar a nadie.
Santa Lucia y se ve el letrero que señala la meta, un nudo en la garganta y unos ojos húmedos son la reacción espontanea.
Pasado el Paseo Ahumada aparece una linda señorita con plumeros azules alentando a uno de los últimos corredores, era mi bombona que no podía fallarme y ahí estaba esperando por mí, corremos un par de metros juntos, algo me grita, pero a esa altura con suerte podía respirar de la emoción Cruzo La Meta con un tiempo de 05:28:35 (tiempo oficial) y los 42 Km y 195 metros ya eran historia.
Mi presidente del Club me recibe al otro lado con un apretón de mano y un abrazo.
Un par de plátanos, unas gatorade, una botella de agua y al bus junto a mi bombona y a Luis Riffo.
Al llegar al bus los retos correspondientes por la locura realizada, junto con ello, las felicitaciones por mi primera maratón.
Varios factores influyen en que está Maratón sea distinta a otras (todas son únicas), pero no tendremos un nuevo bicentenario (obvio), nos afecto un terremoto y cumplo 30 años (así es, este año cambio de folio).
Días después del maratón: Es obvio lo que voy a decir, me duele hasta el pelo, las escaleras son eternas y sentarse o acostarse involucran un gran esfuerzo y dolor. Pero hay algo distinto en esto, cada vez que aparece ese fuerte dolor en las piernas, en vez de aparecer un gesto de desagrado aparece una GRAN SONRISA debe ser porque “EL DOLOR DEL ESFUERZO ES PASAJERO…EL ORGULLO DE LLEGAR A LA META ES PERMANENTE” les suena familiar. Ya lo saben, si quieren correr un maratón se tienen que preparar y si quieren terminar un Maratón deben colocar Mente, Corazón y unos Huevos bien grandes.
Así, los sueños se hacen Realidad.

Dedicado a mi Bombona, a mí Familia, a mis Familiares, a Vilma, Evelyn, Virginia y todos mis amigos VRT, a mis profesores de Sport Spirit y en especial a mí compañero Mauricio Oñate, que estoy seguro que más temprano que tarde cumplirá su sueño de correr su Primer Maratón.
Jonathan Lepe

Testimonio Vilma Vera de su Primer Maraton

Vilma luego de llegar a La Meta

Vilma abrazando a su hermana Pauli


Testimonio de mi Primer Maratón

No se el momento exacto en que decidí emprender este desafío, pero creo que me contagio el entusiasmo de ver a mis compañeros en la maratón 2009.. y dije: por que yo no ?? .
Tuve muchas dudas de saber si era capaz pero al mismo tiempo la voz interna me decia : atrevete, hazlo , tu puedes. Debo admitir que no fue facil. Recuerdo ese primer sábado de Enero, en el entrenamiento en el cerro San Cristobal estuve a punto de rendirme, y pensar que no podría con esto, que esto me quedaba grande. Pero hubo personas que me animaron .. aun quedaba tiempo y además no solo se trataba de un entrenamiento físico. Era la convicción.
Asi paso el verano, me propuse entrenar y prepararme. Aproveche cada día que pude, ajustando mis horarios con el trabajo, aprendiendo que esto se trataba mas de actitud que de aptitud, que el que quiere puede, que no hay excusas de tiempo, siempre hay tiempo
!Asi llegue a este 11 de Abril... nada mas que hacer, ansiosa, pero al mismo tiempo convencida que mi meta era solo llegar y llegar bien y bueno, si podía ser entre 4:50 y 5:00 seria genial !. Al igual que el año pasado, mi partner y amiga Claudia corrimos juntas hasta el Km 10 .. este año tuve otra excelente partner, Evelyn. Compartimos fines de semana el recorrido desde Vespucio al Muro y como alumnas aplicadas, hicimos el recorrido en auto semanas antes del Gran Dia, un excelente consejo que ademas nos sirvio para reconocer las partes mas dificiles y concentrarnos como seria ese momento.Con Evelyn , nos fuimos juntas hasta el Km 22, de ahi nos separamos , yo comence a sentir un hormigueo en mi pierna derecha, me asuste , pero menos mal que duro solo un Km .. de ahi en adelante, el animo que da la gente en el camino me ayudaba a seguir, esa palabra de alguien anonimo, pero entusiasta se agradece. Ya me empezaban a pesar las piernas , no queria detenerrme, sabia que si lo hacia seria mas dificil retomar, el orgullo era mas grande, ni siquiera en Manquehue, Hasta que llegue al Km 30, me emocione... ya me daba por pagada ...pero aun quedaban 12 Km mas ... ese recorrido era mio, bajar por la rotonda Lo Curro era como estar en mi casa y nada mas... Me emocione al ver caras conocidas : Oscar Chau y Luis Riffo en Perez Zujovic.. faltaba poco pero era interminable !! Las piernas me pesaban cada vez mas, me daba pena ver gente que ya caminaba.. yo no podia, tenia que seguir.. faltaba poco.. Llegue al Km 38 y no se que paso. Mis piernas ya no me pesaban.. era como estar empezando, todo bien ! No se de donde salio esa fuerza. Ahi me acompaño Oscar, encontre a Gladys por Salvador , vamos queda poco !!!..Hasta que a lo lejos vi a mis amigas !! Claudia y Paulina .. me acompañaron animosamente hasta llegar y cuando vi que eran 4:47.... ya era mio .. mucha emocion. Levante mis manos y dije : Lo hice !!!!Se puedeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!.
Agradezco a todos por sus palabras y consejos, mi hermana, Pauli (con quien entrene mucho tambien) , Claudia M, Evelyn, Felipe, Humberto , Gladys !!.. Angel y Claudia, Victor , Mirta, Gloria , Nelson S., Alejandro , Miguel , Nico ,Vivi, Jonathan, Fco Vilavella, Ceci , Leslie, Beto, Clau, a los Profes, .. en fin a todos, a toda esta familia VRT de la cual me siento orgullosa de pertenecer..
Ahora puedo decir que soy una graduada de la " Promocion Maraton del Bicentenario" Un abrazo con todo el cariño




Vilma Vera

lunes, 12 de abril de 2010

Testimonio de Jaime Enero en su Primer Medio Maraton

Jaime Enero junto a su hijo Philippe

Me gradúe de Medio Maratonista en Maraton Santiago 2010

Antes que nada les describiré como nació mi chifladura por correr, después de no practicar deportes por 23 años. Un mes antes de la maratón de Santiago del año 2008, mi hijo me propuso la idea de participar en una corrida, así que hicimos un trazado de 10km y nos largamos a correr, sin ningún entrenamiento ni elongaciones, solo con la voluntad y amor propio, nos demoramos 60 minutos quede muy cansado, con dolores musculares y de rodillas por 2 semanas (tenia que bajar las escaleras de lado para que no se me doblaran las rodillas, je,je,je).
Pasadas estas dos semanas realizamos nuevamente la prueba y otra vez fue muy duro, pero pulverizamos nuestro único registro de tiempo….. nos demoramos 59 minutos y otra vez dolores por 2 semanas hasta el dia de la maratón de Santiago 2008, ese dia hicimos 57 minutos…
Pero esta vez con mas dolores que las veces anteriores y al llegar a la meta mi hijo me propuso correr 21km dos años mas.. a lo cual le dije, yo no estoy configurado para correr mas de 10km, así que olvídate!!!!!. Ese año participamos en casi todas las corridas de hasta 10km.
Por supuesto sin entrenar ni elongar hasta que empecé a asistir a fines de año al grupo Adidas en Parque Araucano y 2 dias a la semana en el colegio de mis hijos.
Resultado de lo anterior el año 2009 en la Maratón de Santiago demore 45 minutos en los 10k y sin dolores. Ahora si que empecé a disfrutar de correr y este año me propuse correr los 21k, sin mucha preparación, pero eso si con voluntad y ganas de llegar en menos de 2 horas, para así gozar de esa experiencia única e intransferible de cruzar la meta.
Como se darán cuenta no soy ningún gran deportista pero ya me envicie con esto. Con respecto a mi preparación para esta carrera consistió en correr 10k muchas veces, 3 veces corrí 16k y una vez 18k hace 2 semanas atrás en el segundo dia de mi pertenencia al VRT.
Mi plan para enfrentar los 21k consistía en llegar a los 10k en 55min, luego correr a 6 min por km hasta el km 16 y el resto de la carrera a 5 min por km aprovechando la bajada.
Bueno ese era el plan inicial pero los 10km iniciales los pase a los 57 min, por tanto tuve que ajustar el plan, así que me propuse correr a 5:30 hasta los 16km y luego poner el piloto automático a 5 min el km hasta la meta.
Resumiendo y no aburriéndolos mas con esto, les diré que llegue a la meta en buenas condiciones y goce la carrera, estuvo muy buena y estoy contento de no haberme apurado al comienzo.
Les dejo tarea a mis compañeros y profesores, deben ayudarme con sus consejos para empezar a bajar el tiempo obtenido en los 21k. Quien dice que me siga enviciando y en dos años mas corra una maratón, que eso para mi son palabras mayores, pues admiro a todo aquel que lo ha hecho. De más esta decir que me siento muy a gusto en el club.


Atentamente
Jaime Rodrigo Enero Díaz.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Testimonio Primera Media Maraton de Jose Hevia

Estimados amigos Runners:
Los primeros 21 K “ ya es realidad” y el haber cumplido esta etapa me alegra y siento el Lema del Club, El Dolor del Esfuerzo es Pasajero… el Orgullo de alcanzar la Meta es permanente.
Desde los inicios del 2009 fue un Desafío y sueño el haber realizado la primera corrida de 10 k (maratón de Santiago). El integrarme al club VRT este año fue un gran hito (septiembre 2009), por lo que agradezco su cordial recepción donde existe compañerismo, fraternidad, respeto y alegría y que te dan el animo a seguir y asi fue el entusiasmo en cada corrida que podía participar.
Realmente miraba de muy lejos el llegar a correr más de 10 k. Sin embargo compañeros del club me motivaron a participar en los 21k, especialmente Felix y Luis. Venia de una lesión y obviamente las ansias de llegar a la meta a veces te bloquean. Cada km desde el inicio tiene su encanto, pero cuando uno se deja llevar y sentir cada km, uno disfruta el paisaje, piensa en las personas que estan contigo y uno no para hasta llegar a la Meta, más alla del cansansio o dolor, Cuando tus compañeros te dicen se puede, es que se puede.



Agradezco a Oscar Chau quien me acompaño hasta llegar a la Meta, al equipo por su apoyo, a los amigos de VRT que me dieron animo en la mañana.
Y este primer logro que es grande para mi, (mas alla del tiempo registrado), es para una persona que desde años me acompaña , que me motivó a buscar un club, a correr y a tomar cada desafio.
Asi que a entrenar y porque no soñar algún dia con los 42k.

Felicitaciones a Ricardo por sus metas dignas de seguir y a todo el equipo VRT

Gracias Amigos VRT
Jose Hevia Leiva

martes, 8 de diciembre de 2009

Testimonio de Primera Maraton de Ricardo Schäfer

42, 195 Km de Sensaciones Humanas.

“Si para el 6 de Diciembre queda muchooooo”, eso es lo que decía desde el momento en que, después de mucho pensar y pedir consejos de cual seria una buena maratón para debutar después de 3 años corriendo 21k, me inscribí en los 42k de el Maratón Costa del Pacifico.
Pero sin darme cuenta ya estaba ordenando mis cosas para partir a Viña con mi polola, “pucha que paso rápido el tiempo”.
Una vez en Viña ya instalados, decidimos ir en auto hasta el punto de partida para “tantear” el Terreno, manejando hacia Puchuncavi iba pensado “Es caleta”, “esta larga esta subida”, “y esto no termina” “ojala que se mantenga nublado” entre muchas cosas.
El día sábado desperté y estaba DESPEJADO, “mmmmm me voy a cag… de calor”, en fin…. fui a buscar el número y ahí me encontré con mis amigos de VRT, entre saludos y consejos y mucha suerte, fui a retirar el Nº y el chip, sentí una sensación extraña de no detenerme en la mesa de los 10k o la de los 21k, sino que en la de 42k, poca gente, y después al comprobar el chip, y ver en la pantalla mi distancia y categoría ahí pensé “todo listo para mañana”.
En la noche antes de dormir, el correspondiente chequeo de las cosas para mañana, Zapatillas, short, ipod, número, cinturón hidratante, mi buff de suerte del ultra maratón de los Andes y la polera azul en la que resaltaba el logo de amarillo de VRT. Todo listo y dispuesto, entonces a dormir…..pero no, no podía quedarme dormido, pensaba, me daba vuelta, mi polola me decía “ya duérmete”, costo pero al final me dormí. Obviamente me desperté más de una vez en la noche, la ansiedad me ganaba. Ya a las 4:45 me levante, ducha, desayuno de campeones y en marcha hacia la partida, mi polola manejaba y yo pensaba, concentrado, viendo que por suerte estaba nublado, “Ojalá se mantenga así”, pasamos la partida de los 10k, después de los 21k, y llegamos a las 6:45 a la partida de los 42k, gente trotando conversando, elongando. Me baje del auto y comiendo a trotar suave, esperando entrar en calor, después una elongación hasta que escucho “corredores a punto de partida, 2 minutos”, un beso a mi polola y a la partida mientras escucho “Mucho éxito, te espero en la meta”. En la partida escucho “50 segundo”, lista la música para comenzar y de repente “FUERAA” y yo pensando “ y la cuenta regresiva?”, en fin, paso por la alfombra azul, presiono el botón de play y suena “Here it goes again” de “OK Go”, (la canción que empiezo toda carrera), veo a mi polola despidiéndose y después solo miraba una carretera con corredores en ella.
Me pasaban y pasaban corredores, y yo me decía “tranquilo, paso a paso esto es contra uno mismo”, y así fue, me fui a mi ritmo constante de unos 5’50’’ por kilómetro, disfrutando el paisaje, sufriendo las eternas subidas, viendo la gente pasar y saludar.
Kilómetro 10, veo mi tiempo, 58 minutos. Vamos bien, tranquilo sigamos así, lo importante es llegar. Pero mientras corría no pasaban muchos automóviles, y mi polola no pasaba de vuelta, preocupado por si le había pasado algo hasta que en el kilómetro 16 estaba en la calle saludándome “ y por donde llegó?” paso a su lado, un besito y continuo corriendo. Una recarga de ánimo para seguir corriendo.
Kilómetro 20, veo el tiempo, 1 hora 54 minutos. Me siento increíble, me tomo mi primer gel energético y continuo corriendo, mi ritmo a 5’30’’ por kilómetro.
Kilómetro 30, tiempo 2 horas 55 minutos, voy muy bien, no hay molestias, me encanta, saco mi segundo gel, pero paso por un punto de abastecimiento y me regalan uno así que ocupo ese y me guardo el que tenia.
Hasta ese momento increíble, buen ritmo, disfruto la carrera, yo pensando y temiendo el encontrar el famoso MURO después de los 30 kilómetro, pero nada. Me sentí bien, 31k, 32k, 33k, 34k y Paffff ahí estaba, el kilómetro 35, mi MURO, aunque me sentía bien físicamente, ya la cabeza me decía que quería que se terminara, sumando esto que pasamos por Concón por un sector en construcción, con arena y tierra, que me cambio un poco el ritmo que llevaba en el pavimento. Lejos mis 5 kilómetros mas largos hasta los 40k, ahí otro corredor que veníamos con el mismo ritmo me dice “solo 2 más, se escucha poco pero pueden ser una eternidad”, en ese momento pensé “no quiero que sean una eternidad” así que recupero mi ritmo, y me siento increíble, pensaba que ya lo había logrado estaba a 10 minutos de lograr este gran objetivo, paso por una estatua de una foca que sabia que desde ahí me quedaba solo 1Km., la adrenalina corría por mi cuerpo, la emoción de ver los arcos de meta, de empezar a ver la gente, de ver las terrazas de la playa de Reñaca, me hicieron correr más, y llegando una sorpresa, mis compañeros de VRT estaba ahí, yo pensado en que no iba a ver nadie del team por que todos corrían 21k y habían terminado ya casi 2 horas antes. Pero ahí estaban Oscar con su cámara, y todos en la entrada de la meta. La alegría y la adrenalina era demasiada, siempre leí que no había que rematar los últimos metros, pero no lo pude evitar, tenia que correr y correr, paso junto a mis compañeros de VRT, grito VESPUCIO RUNNERS!!!! Entro a la alfombra y levanto la mirada y veo mi tiempo, 4 horas 6 minutos y algo, cruzo la meta veo a mi polola con sus pompones y grito casi sin aliento LO LOGRE MIERD….!!!!! .



En realidad en 4 horas uno puede pensar muchas cosas, desde la vida universitaria, sentimental, familiar, pero dentro tantas cosas que pensé fue el como llegue a estar corriendo, el estar viviendo un Maratón, recordé todo, desde que empecé a hacer deporte para bajar de peso, correr en forma estática en mi pieza, salir a dar una vuelta trotando 3 Km. y demorándome como 26 minutos, después de aumentar a 5k, después 8k, recordé mi primer 10k, el Nike del 2006, mi primer 21k, el maratón de Santiago 2007 y ahora no podía creerlo había cumplido un sueño que hace 5 años era casi imposible “Correr una maratón?? Yo ¿?? Imposible” entendí que con esfuerzo y mas que nada perseverancia se pueden hacer grandes cosas.
Por último me gustaría agradecer a todos los que me ayudaron a lograr este objetivo, a mi familia por el apoyo y auspicio a las carreras, a mi polola por poyarme, amarme y sobre todo entender mi amor por este deporte y por levantarme todos esos fines de semana en que no quería ir a entrenar, a mi amigo Matías que sin el no hubiera descubierto que hay momentos en que hay que tirarse ha hacer algo impensable y a mis amigos y compañeros de VRT, por el apoyo, el entrenamiento y la alegría de compartir conmigo este deporte que ahora mas que nada es un estilo de vida.
Hay 4 cosas que amo en esta vida, mi Polola, mi Familia, mi Profesión y el Running.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Testimonio Andres Marcuson de su Primer Maraton en Buenos Aires 2009


MARATON DE BUENOS AIRES

De acuerdo a lo que había leído durante mi preparación para la Maratón la noche anterior debía ser con un sueño intranquilo con ansiedad y tomando bastante agua. Eso estaba en mis cálculos, pero cada vez que me despertaba durante la madrugada y me decía a mi mismo “Es normal no te pongas nervioso por el mal dormir”. Paralelamente llovía a cantaros, los rayos iluminaban la noche y rezaba a Dios sólo dos cosas, por la salud de mi padre enfermo y que las calles no se inundaran durante la carrera.
A las 5 de la madrugada ya estaba totalmente despierto, pasaban los minutos, 5:30 hora de levantarse, afortunadamente ya no llueve. Una rápida ducha, unas tostadas con miel, jugo de naranjas, el equipo, un beso a mi esposa y a correr, me dio cuenta que ya no me puedo arrepentir de esta locura-desafió.
A las 6:15 me recoge el Taxi, a pesar de estar relativamente cerca cuesta llegar hay muchas calles cerradas por la carrera misma, finalmente a las 6:50 llego al lugar de la partida. Allí me doy cuenta de lo húmedo que esta el ambiente, eso puede transformarse en un problema, especialmente para alguien que suda tanto como yo.
Empiezo a calentar muy suavemente y transpirar muy profusamente, un poco de elongaciones, al baño y a parase en línea de partida. Estoy con Juan Carlos Dubernet, la Gloria Muñoz y Rodrigo Barraza de Vespucio Runners todos nerviosos, un poco más allá mis amigos de Brain Team, hay tensión en el ambiente.
Se acerca la hora, tengo ganas de ir al baño nuevamente (los nervios según Juan Carlos), trato de olvidarme del tema y repaso nuevamente mi estrategia, me recuerdo las palabras de mi amigo y gran corredor Ariel Meller “Hay dos desafíos, llegar a la línea de partida y llegar la línea de meta”.
Ya tengo el 50% realizado, estoy en la partida después de 5 meses de esfuerzo, quedan sólo 4 horas y esto se acaba. Igual es una gran emoción el haber llegado hasta aquí, tratemos de terminarlo bien.
7:29 falta 1 minuto últimas elongaciones, en mi mente una sola idea “corre lento, no te apures, lento… lento”. 10, 9, 8,… 1, largada

Partimos en masa todos vamos lento, nada que ver con mis carreras anteriores en que nos vamos zigzagueando para ganar lugares, aquí va todo lento partimos por el parque muchos árboles, la calle mojada una humedad terrible. La melodía de Carros de Fuego suena en mi mente. Primer kilómetro tiempo 5:40, “vamos bien faltan sólo 41”, pienso.

Seguimos por el parque y después por avenida del Libertador, estoy perfecto si no fuera por la maldita humedad, cuesta respirar con este ambiente. Kilómetro 4, ya voy a velocidad crucero entre 5:16 y 5:22 por kilómetro, está perfecto, pero estoy empapado, la polera no es capaz de evacuar la transpiración, los shorts pegados a mis muslos, la muñequera ya no absorbe nada y falta muchísimo, ojalá se largue a llover de una vez. Km. 5 primer punto de hidratación me dan una botella de medio litro, voy tomando de a poco, necesito hidratarme.
Km. 7, llegamos a la Recoleta. Un argentino grita “no aflojar en la subida” yo pienso que subida si es una cuadra y suave, si supiera lo que es la pendiente de Santiago. Al llegar arriba escucho un grito “Andy” miro y es Yael (mi esposa) que me vino a alentar con una bandera chilena, la saludo con la mano y sigo.
Km. 7,5 primer puesto de Gatorade y una bailarines de tango animando, muy bonito, pero lo que más quiero es lluvia y no pasa nada

Al acercarse al Km. 9 me topo con mi amigo Fredy Koenig, (tenemos ritmos parecidos) en una breve conversación me comenta que se va ir a 5,5 el Km. parejo, después de unos metros lo adelanto, como lo conozco desde la época de colegio, se que si el Fredy dice 5,5 eso hará, por lo que me fijo como reto que no me alcance hasta la meta, con eso consigo mi tiempo objetivo de 3 horas 50.

Se acerca el Km. 10 Aleluya, empieza a llover en forma fina y suave, espectacular, eso es lo que necesito. En Pleno centro me encuentro con el cartel N° 10 (Mi GPS coincide), mi primera evaluación: Tiempo 53:08, Corazón 83%, Temperatura corporal adecuada, hidratación perfecta.
Los kilómetros siguientes son un verdadero paseo para disfrutar, corriendo a velocidad crucero (5:16 a 5:22), pasamos por el Obelisco, la calle Corrientes y la zona de los teatros, la Plaza de Mayo, La Casa Rosada y el camino hacia La Boca. En todo el trayecto mucha gente animando, un verdadero placer.

En el Km. 18 entramos a la zona del puerto bastante sucio y feo y me preparo para mi primer abastecimiento de gel energético programado para el Km. 19. Me preocupa el tema pues en los entrenamientos el gel me ha dado bastante asco por su desagradable sabor. Sin embargo, no se si gracias a mi concentración o la necesidad ni siento su mal gusto y consumo hasta la última gota. Segunda evaluación Km. 20, tiempo 54:40, Corazón 82%, Temperatura corporal adecuada, hidratación un poco excesiva.

Seguimos.Km. 21,8 Media Maratón, hasta aquí vamos bien (como dice el que va cayendo desde el Piso 40 cuando pasa por el 20), pero mi vejiga no aguanta más así que me veo obligado a realizar una parada técnica, que lata pierdo como 1 minuto.
Entramos a la zona de los humedales, me siento espectacular, en el Km. 23 tengo claro que voy a terminar y en menos de 4 horas. Sin embargo, por el hecho de sentirme tan bien y con mucha potencia me doy cuenta que me sobrepase y acelere mucho el ritmo, en un instante incluso corro a 4:50. Demasiado rápido, pero me siento bien, decido hacer un trato con migo mismo, aguantar hasta el 32 y si allí me siento bien suelto el freno.
En el kilometro 29 otro Gel energético, voy excelente ya salimos de los humedales y Puerto Madero y entramos a otra zona portuaria con muchos contenedores, en el 30 hay un verdadero Cocktail, jugos, frutas, geles energéticos y unos cantantes, sólo recojo una botella de agua. Me preocupa el famoso Muro de los 30K (Según los expertos un tremendo dolor de todo el cuerpo y cansancio extremo, el que no supera eso no llega a la meta). Tiempo 53:17. Todos los indicadores en regla. Vamos a la meta.
Llega el esperado Km. 32, sigo viento en popa, ningún dolor ni nada, sin embargo, sale un sol radiante lo que sumado al suelo mojado empieza a generar una humedad terrible siento calor, pero por el 33 aparece un poco de viento que me refresca. Pasamos por la cabecera sur de Aeroparque justo aterriza un DC-9 que pasa a pocos metros, se siente el penetrante olor a parafina, ya no queda nada. Km. 35 llegamos a un paso bajo nivel con muchos competidores caminando incluyendo los que están corriendo 21 Km. Yo sigo como avión, ya nada me frena.
Al llegar arriba veo el Planetario, quedan sólo 7K, equivalentes a 10 vueltas a mi circuito habitual en el Estadio. Siempre esa fue mi meta, sabía que si tenía energías y piernas para llegar hasta aquí es resto lo hace el espíritu. Ya no queda nada, solo aguantar a este ritmo y estamos.
Entramos a los bosques de Palermo, última parte, hace bastante calor y la humedad se siente, estoy nuevamente empapado como al comienzo. Llega el 36, el 37 no aparece, empezamos un interminable giro alrededor de una laguna, veo en la otra ribera a los que van adelante, sabía que el giro era como de 3 Km. pero no se acaba nunca, igual me siento bien y empiezo a pasar mucha gente, ya no me preocupa el ritmo se que estoy listo, pero la laguna no termina nunca.
Piso con fuerza una línea amarilla en el pavimento que dice Km. 40 se termino la maldita laguna, me encuentro con mis amigos chilenos que corrieron 21 que están animando a los competidores, me gritan mucho, lo que me da animo para finalmente soltar el freno de mano y empezar a correr verdaderamente. Tiempo 53:46, los indicadores ya no importan mucho.
Estoy en la recta final, la melodía de la canción de Abba “The winner takes it all” (con la cual soñé por meses durante los entrenamientos) empieza a sonar en mi mente, mucha gente grita, muchos competidores se quejan y caminan yo corro perfecto. Voy a 5 minutos por Km. y acelerando.
Llega el kilometro 41, las veredas llenas y sigo pasando competidores, veo el arco de meta estoy muy feliz, quizás unos de los momentos más felices de mi vida, el esfuerzo está dando sus frutos, voy a 4:45, “The winner takes it all” suena en mi mente.
Km. 42. No falta nada. No me doy ni cuenta y cruzo la meta. Mi esposa Yael me espera con una bandera chilena. Un poco de gusto a poco, me sobro energía, quizás debí haber apurado un poco más al final, pero no importa cumplí mi objetivo de llegar en menos de 3:50.

Tiempo final 3:46:20.

Testimonio escrito de nuestro Socio Andres Marcuson